ADVERTENCIA: muchos de los comentarios y opiniones que leerán a continuación podrán resultar muy ásperos, pero prometo que son el más fidedigno reflejo de la experiencia frecuentemente miserable de cruzar Etiopía en bicicleta. Dada la radical diferencia que existe entre quienes viajamos en bicicleta por este país (y de aquellos que andan por el mundo a pie),con los que viajan por medios motorizados, no me siento particularmente predispuesto a aceptar objeciones ni cuestionamientos de quienes no lo hayan atravesado de la misma mane Luego de 4 días descansando en Wukro, recuperando un poco gracias al Padre Ángel y su obra, la fe perdida en los etíopes, emprendimos el largo camino hasta Addis Ababa. Decenas de pasos de montaña habíamos pasado ya para llegar al Tigray y cruzarlo, soportando el infatigable hostigamiento de los demonios etíopes, y decenas de pasos nos faltarían para llegar a la capital del país, pero por primera vez en un mes, para nuestra sorpresa y alivio, experi...
Andando por los caminos del mundo