Luego de atravesar 350 km del mato por una semana, llegué finalmente a Lubango muy cansado . Pero en vez de quedarme a descansar en la ciudad más grande del sur del país decidí continuar 15 km cuesta arriba hasta Humpata, un pueblito ubicado en una meseta a 1920 m de altura. Allí me recibió el Padre Sabino en la misión católica que se encuentra en el medio de un solitario bosque de eucaliptos. Necesitaba reponer energías porque no estaba dispuesto a dejar el corazón tribal de Angola ; luego de unos días iría por más.
Andando por los caminos del mundo