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Camino a Jyekundo. Parte II

Galería de fotos que acompañan estos textos, click  aquí Kasongdu y el camino a lo desconocido. Esperando lo inesperado.  Durante los meses de planeamiento de esta travesía logré dar con la atención de uno de los pocos expertos en el Tibet que hay en el mundo. A pesar de su carácter inexplicablemente arrogante, luego de una larga serie de intercambios por e-mail, pude obtener de él, los datos necesarios para poder encontrar (o no) un camino que hiciera posible seguir avanzando hacia Jyekundo sin tener que retroceder, y a la vez poder evitar la región de Qamdo, altamente vigilada por el poder militar chino, y cuyo acceso es negado a los extranjeros. Pero su camino sugerido no figuraba ni en el más detallado mapa de la región, e incluso el mismísimo Google Earth en sus imágenes satelitales mostraba una fracción de él para luego desvanecerse en la más absoluta nada. Esto me causaba a la vez mucha ansiedad y mucha excitación por lo desconocido, lo remoto.  Luego de pregu...

Camino a Jyekundo.

Galería de fotos que acompañan estos textos, click aquí La introducción a esta serie de textos, click aquí La primera gran barrera, un duro comienzo.  Luego de dos extenuantes e interminables jornadas de viaje con escala en Dartsendo, a saltos y a golpes, el bus completó los 700km entre Chengdu y Kandze, el pueblo establecido como punto de partida donde ansioso (y aburrido) me esperaba David. Casi exactamente un año atrás estaba llegando a Kandze en bicicleta luego de unos 1000 km de recorrido y volver a dicho lugar, esta vez para comenzar una nueva travesía me generaba mucho entusiasmo. Como he contado antes, Kandze es el punto de partida hacia algunas de las zonas más bellas del altiplano. Templos, vastos grasslands, picos nevados, valles inmensos, nómades, yaks, y mucha cultura tibetana concentrada en la región.  El placer de volver a rodar estas vastas y elevadas tierras volvió inmediatamente desde el primer día. Se puede sentir en el cuerpo. Por un lado la op...

Al eXtremo en el techo del mundo. Introducción

   Finalmente llegó el momento de partir una vez más en camino al Tibet. 17 de septiembre de 2011. Pocos momentos ansié tanto durante este 2011, como el de esta partida. Una mezcla de saturación de trabajo, calor pegajoso, inquietud incesante mezclados con la necesidad de ir aún más allá dentro de esta región de la tierra por la cual siento profundo amor y devoción.   Y la premisa de este viaje para explorar el más allá del Tibet se resume en una palabra: REMOTO. Es cierto, ya he estado en muchas regiones remotas, y dentro del Tibet mismo ya he explorado varios rincones de estas características, pero esta vez me propuse redoblar la apuesta y consecuentemente las dificultades, para llegar más lejos, aún más lejos, más profundo en el altiplano.  Para ello comencé a planear temprano y con tiempo la gran ruta que por 24 días me conduciría por rincones lejanos y aislados. Durante al menos 3 meses planeé meticulosamente, haciendo uso de mapas locales e imágenes sat...

Pre-calentamiento

 Finalmente, luego de un nuevo verano agobiante, llegó septiembre dando comienzo a la época excepcional para explorar nuevas regiones del altiplano tibetano. Las fuertes lluvias del corto verano ya disminuyen y el frío brutal todavía no azota la región, al menos durante las primeras semanas.   La primera parte del mes la usé para hacer un viaje corto de 5 días, para tanto conocer partes nuevas del altiplano como para servir de pre-calentamiento para lo que sería la gran travesía en bicicleta que le seguiría. Con dicha intención, partí junto a 莎莎,mi fiel compañera de travesías, hacia una serie de pueblos hacia el norte de Dartsendo, en el este de la provincia de Kham, para hacer largas caminatas en la altura. Lhagang es un pueblo tibetano pequeño y polvoriento, de casas tradicionales de piedra y madera aglutinadas a uno y otro lado de la ruta que sirve a la vez de calle principal del pueblo, y donde el polvo hace remolinos en el aire cada vez que pasan los camiones y furg...

El escape perfecto

    Llegando al verano y luego de los recientes viajes al altiplano tibetano, me tocó viajar por un proyecto a Xishuangbanna 西双版纳 una región única y totalmente diferente a las regiones por las cuales estoy acostumbrado a perderme en cada oportunidad posible. Gracias a ciertos poderes mágicos conseguí pasar unos días extras en la región una vez cumplidas las reuniones de trabajo, para recorrer partes con una bicicleta que logré alquilar. Xishuangbanna 西双版纳 es la región más al sur de la provincia de Yunnan 云南 , al sur de China, y debido a su proximidad immediata a las fronteras de Birmania y Laos alberga a más de una decena de minorías étnicas que históricamente han habitado esta región. Entre ellas los Dai, Bulang, Akk-Su, Yi, Jinuo, Yao y varios más, quienes viven en completa armonía entre sí en aldeas desparramadas por toda la región, no sólo del lado chino sino que su presencia se extiende sin distinción por el norte de Birmania, Laos e incluso Tailandia.

Grande eres entre todas

Ya entrada la primavera, y con ánimo de, una vez más volver al altiplano decidí dejar la bici a un lado por un rato y sumarme a un grupo de amigos chinos montañeros para retomar un poco dicha actividad después de bastante tiempo. Nos adentramos en el altiplano por la ruta principal entre Chengdu y Lhasa y a diferencia de ir hasta Dartsendo lo cual es lo más habitual, decidimos desviar en Chakzamka por un camino destrozado hasta alcanzar el sendero de partida, que está bastante escondido, y sin alguien que conozca la región es difícil de encontrar. La región circunda los intrincados alrededores de Minya Konka, un fabuloso pico de 7555mts, el más alto al este del Tibet y claro, como la mayoría de los grandes picos, sagrado para los tibetanos.

Tesoros escondidos

  Songpan es el nombre con el que los chinos llaman al pueblo tibetano de Zungchu.  Queda a tan sólo 390km al norte de Chengdu y al estar sobre una de las carreteras principales es de fácil acceso. Esto, sumado al gobierno y a libracos como Lonely Planet transformaron a Zungchu en un agujero de turistas, y sus antiguas y encantadoras calles de piedras, encerradas por la muralla original del pueblo son ahora, como en lugares famosos como Lijiang, largas veredas de negocios de souvenirs sin valor alguno.     Pero al margen de ser ahora uno más, dentro de los lugares arruinados por el turismo, lo importante es que como en la mayoría de estos casos, esto se limita a una pequeña porción muy localizada, dejando el resto en su belleza intacta, libre para los que escapamos a los lugares conocidos y buscamos el encuentro con lo vernáculo. Decenas de pequeños pueblos se encuentran a lo largo del camino, antes y después de Zungchu donde se preservan costumbres tradicio...