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Colombia 2005 -- Mail 6

Holassss a todos,

acá estoy después de varios días sin contacto y tratando de digerir tanta belleza absorbida diariamente.

La cuestión es que el miércoles pasado me encontraba de vuelta en Bogotá, ni bien llegué me llevaron a un evento super super top, estaba toda la creme de la creme de Colombia, actores, músicos, todas las modelos, y muchos lobbystas jajaja, Hasta salí en la tele y todo.
Durante este evento no podía parar de preguntarme, qué demonios hago en este lugar......(pensando que venía de semejante paraíso) no me gustan en bs as. menos me gustan en colombia. Lo único bueno es que aprendí a bailar el Vallenato, un baile original de acá originado en valledupar.
Así que ahí mismo dije, no, yo no puedo estar acá, mañana me voy a seguir viajando hasta el último minuto..... Estuve todo el jueves en bogotá y salí esa misma noche hacia Pasto, una ciudad chica en el medio de la cordillera al sur del país , al pie del volcán Galeras.
Viaje toda la noche hasta Cali y de ahí casi todo el día hasta Pasto y no les puedo explicar el apabullamiento de transitar ese camino. El paisaje es algo fabuloso, el bus transita por rutas super estrechas y sinuosas hasta el hartazgo sorteando la más majestousa cordillera de cañones, estrechos, acantilados y valles. Las formas de las montañas proyectan unas sombras dramáticas en su relieve cuando pega el sol y rompen con un verticalismo violento en un vacío que a los ojos de uno, desde la ventanilla del bus, es infinito. Realmente creo que no es apto para gente con vértigo, el vacío es brutal y los valles se ven a cientos y cientos de metros por debajo, cuando llegan a verse, sumado a la verticalidad que le suma una fuerza contundente a los sentidos.

Luego de haber transitado esta maravilla y de llegar absolutamente mareado de la inifnidad de vueltas y de la altura, llegué finalmente a Pasto, una ciudad muy linda y muy tranquila en la que me quedé un par de días.
Aunque el segundo día lo usé para irme hasta la frontera con ecuador, a un pueblo terrorífico de contrabandistas que se llama Ipiales, pero se preguntarán por qué me fuí hasta allí. El hecho es que me fuí sólo para ver uno de los santuarios más impresionantes que vi en mi vida y que casi nadie conoce en el mundo. Me sorprendió el hecho de que ni siquiera muchos colombianos lo conocen. Es el santuario sta maría de las lajas a 7 km de ipiales en el borde con ecuador. Este lugar no tiene palabras, consta de una iglesia neogótica montanada directamente sobre un puente a 200 metros de altura en el medio de un cañon super estrecho que rompe en un río y que pareciera comprimir a la iglesia en el medio del vacío y la vegetación frondosa que lo rodea. La leyenda dice que una de las paredes de este cañon,sobre la roca apareció la imágen de la virgen maría, y es esta misma pared con la roca la constituye el altar de la iglesia, ya que la misma apoya sobre el puente y el lado del altar sobre la pared vertical del cañon.
Es de esos lugares sin igual, uno va bajando por un puente a lo largo del cañon junto con cientos de fieles de todo colombia y ecuador que vienen durante todo el año.
Lo que más me impresiona de los países es como varían étnicamente dentro del mismo. De esta manera la diferencia entre la gente de aquí de las montañas y la del caribe es totalmente diferente. Aquí la raíz indígena en los rasgos de la gente es muy grande y de hecho todavía hay una gran cantidad de indígenas en tribus aledañas.
Había una cantidad impresionante de peregrinos que llegaban a este santuario a las 9 am cuando estaba yo, llegué en el momento de una misa, y durante mi estadía dentro de la iglesia no podía dejar de preguntarme a mí mismo, qué terribles pecados habrían cometido estas humildes personas que hacían colas, solo comparables a las de un banco a fin de mes, para llegar al confesionario. Debe ser qué no obedecieron al cartel que tan llamativamente se dibuja en las rocas del acantilado cuando uno llega y que proclama totalitariamente "Hagan todo lo que jesus les diga, dice maría". En fin......es bastante impresionante y da para pensarlo largo rato.....
De ahí y de puro gusto me crucé a Tulcán en Ecuador, lamentablemente por cuestiones de cambio y de moneda no me pude ir hasta Quito, que sólo queda a 4hs. Como Tulcán era más terrorífico que Ipiales y quería seguir conservando mi integridad, me volví rápidamente a Pasto.

Y de Pasto me vine hasta aquí, a Popayán, otra pequeña ciudad que es una reliquia, su belleza rivaliza a la de Cartagena pero tiene algo mejor, que es que fuera de cartagena y santa marta uno no encuentra ni un otro viajero en todo colombia, aunque esto muchas veces es algo muy malo porque uno está totalmente solo. Llegué a esta maravilla de ciudad colonial ayer domingo, no había un alma y pude transitar sus estrechas calles prácticamente solo, la ciudad sabía a la típica lentitud y tranquilidad pueblerina, es una ciudad íntegramente colonial, las casitas de una a dos plantas, una al lado de otra de esquina a esquina, a diferencia de las de cartagena, son todas blancas y prístinas y con tejados antiquísimos y veredas que no deben pasar 1,20mts de ancho. Es realmente un pasaje al 1530 cuando fue fundada por los españoles, previa aniquilación de todos los indios. Las iglesias coloniales son bellísimas y fueron todas restauradas impecablemente después de un terremoto que destrozó la ciudad. La gente de aquí dice que quedaron mejor que antes.
Lo mejor es que me alojo en una casa de familia, con una señora que es como mi abuela colombiana con la que me quedo conversando largas horas y me atiende como si fuera su nieto. La casa es colonial como todas las típicas de acá, tiene un patio enorme, cerrado, hecho living con unas flores hermosas, al que dan todas las habitaciones. A la mañana me despierta y me prepara el desayuno. Hoy se fue a su finca con su hijo y hasta me dejaron las llaves de la casa :) Es como estar en casa, es hermoso. Lo único, que en vez de contarme lindos cuentitos de abuelita, me cuenta cómo toda el área que circunda esta ciudad está tomada por las guerrillas y de los secuestros y la cantidad de robos a mano armada que hay. La verdad me hubiera gustado que me cuente cuentos de caperucita jajajajaj.

En fin, mañana si puedo me voy a san agustín, uno de los sitios arqueológicos más importantes de acá, pero parece que en el camino hubo un derrumbe así que no sé si voy a poder llegar, veré mañana.

Lamento que se les está por acabar la paz porque llego el sábado.

salutes
nicolombiano

Comentarios

  1. SUPER BIEN HERMANO, QUE VISITE NUSTRA TIERRA, PERO LA VERDAD NO ME GUSTO EL COMENTARIO QUE HIZO CON RESPECTO A IPIALES, YA QUE ES UNA CIUDAD BASTANTE "TRANQUILA",EN MEDIO DE LAS CIRCUNSTANCIAS, SUERTE Y OJALA VUELVA!

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