Ir al contenido principal

Acerca de Mi

Soy originario de Argentina de dónde me fuí hace 10 años. Soy fotógrafo y arquitecto (en orden de sentimiento) y elijo la bicicleta como medio para viajar por el mundo, específicamente en regiones remotas, en la búsqueda de culturas y sub-culturas que de una forma u otra resisten el proceso de globalización, tanto de forma deliberada por tratar de preservar los valores tradicionales de donde pertenecen o de forma forzada por haber sido excluidos del sistema. La naturaleza de viajar en bicicleta me permite relacionarme muy íntimamente con los lugares y la gente que visito, por consiguiente paso la mayor parte del tiempo en la naturaleza y con la gente local, en donde enfoco mi interés y es reflejado a través de mi fotografía.

 He viajado por más de 80 países hasta el momento, y cada uno ha dejado algo en mí que de una u otra manera ha contribuido a darle forma a la persona que soy hoy; y ese proceso se mantiene vivo todos los días. A través de la experiencia, he llegado a darme cuenta de lo que algunos sólo pueden leer en libros y asumir como real, y lo que otros eligen ignorar completamente y eso es, que en esencia, sin importar cuan diferentes sean nuestras culturas, ni cuan lejos parezcan estar unas de las otras, somos todos iguales y todos tenemos las mismas necesidades básicas. Todos compartimos los mismos instintos básicos; todos reímos, todos lloramos, todos sonreímos y todos miramos mal, todos nos enamoramos y nos desenamoramos, y es apabullante descubrir cuan esencialmente similares son las razones que nos llevan a reaccionar de estas maneras independientemente de la cultura de la cual formemos parte.

 Estoy afuera para enfrentar el mundo, para dejarme fascinar como así también frustrar. Estoy afuera para encontrar y conocer gente a veces tan radicalmente diferente a mí en el modo y las condiciones en las cuales fueron criados que cuanto más los conozco y más me relaciono con ellos, más aprendo a ver el mundo desde una perspectiva diferente. Eso mantiene mi espíritu y mente despiertos, abiertos y vivos. Me ayuda a encontrar mi propio camino y enriquecer mi vida. Y es en esa intimidad, que es construida a través de una conexión de empatía con otros seres humanos, donde mi fotografía prospera.

 Retratar seres humanos y los entornos donde viven, retratar la condición humana de la manera más digna, son mis objetivos claros; porque en cada persona en este mundo hay dignidad, hay humanidad, hay algo dentro de cada uno que los conecta intrínsecamente conmigo y es eso lo que todos tenemos en común.

Entradas más populares de este blog

¿Por qué no escribo?

Ya finalmente instalado en Perth, Western Australia, y con cierta estabilidad, es momento de cambios. Es hora de integrar absolutamente mi web con mi blog y sumarle mucho más contenido. Historias, artículos especiales, e imágenes de más de 20 años viajando por el mundo encontrarán comunión en un solo lugar, en Español y en Inglés.  Transferiré todo el material de aquí al nuevo blog y continuaré escribiendo lo nuevo ya desde la nueva plataforma. Es hora de sumergirlos en una experiencia visual y narrativa más atrapante e intensa.                                NO ME ABANDONEN, LA ESPERA VALDRA LA PENA.

Final de este blog y bienvenida al nuevo!

    El momento ha llegado. Me ha llevado más tiempo del que planeaba, pero hoy finalmente he lanzado mi nueva página web :  WWW.NICOLASMARINO.COM   Este blog, y su mayormente pésimo servicio de Google, llega a su fin  para dar paso al blog en mi nueva web. Allí encontrarán todo lo que he escrito aquí hasta ahora y todo lo que seguirá. Pero no será sólo un blog. La página incluye mi galería fotográfica, historias del mundo, artículos de interés, guías de referencia y mucho más.  Los espero a todos allí para continuar con más aventuras !   WWW.NICOLASMARINO.COM

-Ça c'est la guerre! (eso es la guerra) - Parte 1

   Me llevó dos semanas duras a través de la selva hacer los 550 km hasta el último pueblo en el noreste de Gabón y allí, en Mekambo, lo más fácil había terminado. Llegaba con la intención de volver a cruzar al Congo pero sin tener certeza alguna sobre si eso sería posible. Por consiguiente, mi primera tarea en el pueblo era averiguarlo. Durante la primera hora preguntando a la gente local, no sólo nadie sabía si era posible, sino que la mayoría ni siquiera parecía tener noción de que el Congo está a menos de una centena de kilómetros de allí.  Justo cuando comenzaba a preocuparme, me encontré con 3 mototaxistas que con total seguridad me dijeron:  "claro que se puede, es por allí!" señaló uno. En tanto que otro agregó: "pero....¿es que tú piensas ir con eso?" - dijo dubitativo mirando la bicicleta. -No conozco otro medio- le respondí sonriendo. Finalmente pregunté para corroborar -¿y dónde me sellan el pasaporte?. -Eso es aquí mismo a 200 m- respondió