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Mostrando las entradas de julio, 2015

Africa Uno

Nota: Para quienes quieran disfrutar el video en alta calidad de imagen y sonido, sin sufrir la mala calidad de YouTube, los invito a que se lo bajen a su compu de aquí(es probable que de tanto en tanto el link esté de baja)

Luego de finalizada la etapa por Asia de este viaje en el km 17.150, el 21 de marzo de 2014 partimos de El Cairo y el 2 de marzo de 2015 llegué a Ciudad del Cabo en el km 33.457. Partimos y llegué; solíamos ser dos pero sin quererlo volví nuevamente a ser uno, porque así son las caprichosas vueltas de esta impermanente vida.

  Por motivos personales, y por mi propia salud emocional, he decidido incluirme solamente a mí mismo en este video, aunque eso no quita la infinita belleza (y alegría) del trayecto desde China hasta Malawi, de no haber sido así, ciertamente hubiera sido mucho más fácil hacerlo. 

El fin de este video es ponerle nuevamente imágenes en movimiento a las palabras que escribo; en esta ocasión a la primera mitad del cruce de Africa. Hay cosas que las p…

La (agri)dulce alegría de la llegada

Cuando volví a cruzar la frontera para entrar de vuelta en Sudáfrica, todo el verde brillante que me había acompañado desde Kwazulu Natal y a través de Lesotho, se había transformado completamente en amarillo. Las montañas dejaron de estar alrededor mío envolviéndome, para pasar a estar siempre en el horizonte lejano de un paisaje vasto y mayormente plano. El cambio visual y geográfico una vez que bajé de las altas cumbres fue radical, había entrado en el Gran Karoo y ahora me quedaban unos infinitos 1300 km hasta llegar al final de esta primera mitad de Africa.

El reino rompe cuadriceps

Mirando un mapa de Africa, es tan sólo un puntito perdido en la inmensidad de un continente; tan pequeño que es bien fácil pasarlo por alto. Es una peca que se llama Lesotho, apodado el Reino de las Montañas y allí, como si fuera un mundo separado del mundo cual cuento de hadas, entré por su portal de entrada más alto, el paso Sani a casi 3000 m de altura. Un paso tan maravilloso como brutal y que aún así no sería más que el aperitivo perfecto, una breve introducción no más, para lo que sería una sucesión interminable de pasos escabrosos de paliza que tendría que sortear para atravesar este diminuto reino de pastores de las altas cumbres. 

inSANIdad de paso

Es raro comenzar un día luego de haber pasado una noche en la que definitivamente creías que había llegado tu momento de dejar el mundo, pero el amanecer deslumbrante en la base del paso Sani me motivó a seguir adelante sin mirar para atrás a aquel momento de terror que había pasado. Luego de que el fuerte sonido del sello de salida golpeando contra la mesa me sacará de mi estado obnubilado en el puesto fronterizo sudafricano, sólo me quedaban 8 km por delante en tierra de nadie hasta alcanzar el puesto de Lesotho. Pero no serían 8 km cualquiera, serían los 8 km del famoso paso Sani, uno de los más rigurosos que me tocaría hacer hasta el momento.